sábado, 2 de julio de 2011

escucharlo.

hoy día escuché un taller sobre proactividad, recordando un poco la época en que leía a covey y otros autores genios en la efectividad. obviamente, son interesantes esos puntos de vista y, como todo, si crees en ellos, te pueden ayudar a generar ciertos cambios positivos.

y recordé que en aquella época le regalé justo un minilibro de covey esperando una cierta emoción que fue una sonrisa forzada en su rostro. hasta escribí una dedicatoria. y en esta ocasión, que coincidimos en ir a ese taller, escuchaba atenta, y pensaba, cómo era que en muchas ocasiones, ella prestaba atención más a lo que otros le contaban que a pesar de que yo le contaba antes. y sonreí, creyendo que así tenía que ser.

ya en el break y luego saliendo, me pareció verte amable, me pareció digo porque es mejor no darle muchas vueltas al asunto. y me doy cuenta que por una vez en la vida que nos conocemos, la tengo clara, espero y creo firmemente que en caso exista la posibilidad, hablando de proactividad, ahora tiene que venir de ti y me digas con todas sus letras, las cosas que alguien dice cuando quiere regresar con alguien.

domingo, 29 de mayo de 2011

beso

más tarde comprendería que los besos poco tienen que ver con el amor. sino en el mejor de los casos tienen que ver con éste. él hasta hace años hubiese desistido a juntar labios con cualquiera, salvo un par de veces que lo tomaron por sorpresa, hubiese pensado que era el mejor símbolo para sellar el inicio del amor.

fríos, no tanto, y sí inmóviles, un roce de indiferencia que ya ni respondía a un tema de ejercicio. y luego la mirada escrutinia aunque más desesperada, como buscando el alma y el susodicho amor, para sentarse un rato, separados por un muro a centímetros de la cama. y buscaba una excusa justificatoria u otro tema de qué pensar y fija su mirada inútilmente en la ventana de escape en movimiento que ella siempre escogía.

ahora piensa, dónde rescataré algún beso, que me robe la vida para resucitar en otra alma, dónde veré que brillen otros ojos cerrados y nadar en en ese almíbar que se extienden con los brazos y no alcanzan. dónde encontraré ese beso de playa de año nuevo en la noche. dónde.

quizá no sea necesario algo parecido. y se atreve a atacar alguna pícara impersonal, y la besa en el tono debido con dedos ágiles a una cítara, y sienta sus labios estremecidos del alcohol inopinado. y encuentra que también ahí hay un beso, una respuesta sin salida, un columpio de emociones, un autoservicio de extremidades egoístas. y el olvido.

o esperar a recoger las cenizas que reflejan esas rosas tristes, caminar sobre espejos rotos, con la esperanza de encontrar un espíritu símil, que no tema como él, sino a tener miedo de no luchar por una vida en el que digas, he(mos) amado mientras encuentras el beso. y la mirada. y el último final.

sábado, 28 de mayo de 2011

ternura

tu locura tiene mucho de tierno,
tu sonrisa tiene la luz del tiempo
que recuerdo en el alba del momento.
tus imágenes son la fantasía
de un mundo al que no llego.
miro las teclas y me pregunto
cuáles son las notas para desprender
esa alegría,
miro ese corcho y solo quiero
tener tu mural de algarabía.
es coincidencia tanta coincidencia
como un puente en el tiempo.

respiró hondo y revisó cada palabra, supuso dibujar algo y se encontró con varios garabatos graciosos y tiernos. cómo podría pensar en tanto, movía el lapicero con los nervios de un niño y miraba a su teclado tendido como esperando. qué sentido tiene tanta fantasía sino alegrar estos días y qué sentido tuviera aún más la realidad, un mejor sentido, sin duda. se acomodó frente al teclado y comenzó a buscar. sonrío y eso era suficiente.

jueves, 26 de mayo de 2011

podría

podría enamorarme cualquier día,
confundir una salida con la cita,
o perderme en una sonrisa de amabilidad,
podría nacer aunque siga agonizando,
pensando que hubo algo en mi delirio,
podría reírme del destino,
y tomar un cigarrillo aunque no fume.

podría amar un sinsentido
y creer que recupero una vela
en este entierro.

podría exagerar una mirada,
embrujarme por un antiguo movimiento,
y confundirme con tu aliento,
podría respirar otro suspiro
acordándome del tuyo,
y rozar el desliz de otros dedos,
deseando un nuevo cielo.

o podría sencillamente callarme,
y desear que todo se trace
a mi suerte.

miércoles, 25 de mayo de 2011

la fortaleza

dicen que existía una fortaleza, una resistente y de todos los tiempos. mejor que la fortaleza alpina de bard, mejor que la fortaleza india de golconda y que cualquiera que la historia ha podido conocer.

esta fortaleza resistió muchos embates, ataques y pretensiones de captura, con ejércitos más grandes y cada vez más sofisticados, pero nunca fue capturada. todos aclamaban su grandeza, los hombres que la moraban se convertían en héroes y expertos guerreros. los reyes vecinos, los feudales, los emperadores la ansiaban como una perla en lo más profundo del mar.

también dicen que lo que mantenía en pie de la fortaleza era una promesa de amor. que cuando fue construida el joven constructor dedicó toda su vida a su culminación, y que entonces conoció a una bella mujer que atrapó su corazón. la joven era impetuosa y frágil y rechazó varias veces los cortejos y sentimientos del arquitecto.

la construcción iba lenta y la presión aumentaba, hasta que un día la chica aprendió a quererlo y no se sabe más.

la fortaleza fue construida magníficamente, el arquitecto bien remunerado, pero sólo faltaba un adorno de piedra en la parte central de la misma. el día en que el joven arquitecto terminó esa obra que cerraría su más grande creación, después de varios años, la joven ya madura, lo dejó. esa misma noche mientras colocaban la pieza última en el mismo centro, un mal cálculo terminó aplastando al arquitecto. y cuentan, que la mujer ni enterada, vivió a su cuenta de viajes, extrañando de vez en cuando a ese raro amor y en uno de eso viajes dio el final en su retorno, cuando con cierto nerviosismo llegó a la fortaleza. ese mismo día cuentan que estando en el centro de la fortaleza, observando el detalle de dos corazones fundidos en medio del cielo, la estable pieza cayó encima de su vida.

luego cantaba la gente que ellos se encontraron en el mismo corazón de la fortaleza y que guardaban el amor, pero según el conjuro del amor de los mortales, la dama lo volvería a abandonar pensando en su libertad y en que todavía seguía viva. y que cuando ello sucediera, la fortaleza sería al fin conquistada.

y sucedió, fue conquistada des pués de miles de años, y el espíritu del arquitecto débil de amor, no supo sino salir de su eterno aposento en búsqueda de otro morar para que la fortaleza fuese abandonada, y estando presente físicamente la gente la ignorara.

de ahí se habló del mito de la fortaleza invencible que desapareció. la fortaleza que sucumbió de amor.

martes, 24 de mayo de 2011

perspectiva

cuando piensas en el futuro siempre tiendes a ver algo, tengas planeado o no, si ves una bruma, siempre hay algo que se perfila entre lo borroso, y te quedas con una sensación que, por lo general, terminas ignorando.

o por el contrario, ves en tu futuro algo por cierto, seguro, lo más lógico, consecuencia de muchos momentos, de muchas acciones, de muchas interacciones, que si de pronto, se te va entre las manos, pierdes totalmente la perspectiva, al menos, hasta que puedas recuperarla.

en estos días he estado pensando en eso, que si bien me he quedado sin la gran perspectiva que tenía antes, también me has dejado con algo que no defino, que se ha quedado en el futuro que hoy niego o no me atrevo aceptar, pero que persiste como una pequeña luz, y que no tiene que ver con nosotros, sino conmigo y un rumbo dulce, inquietante, plácido, con algunos problemas, pero con presentes por tomar o mejor aún, recibir, y un marco de montura y un lente y una alma interesante.

sábado, 21 de mayo de 2011

cuando el insomnio decide.

ayer estaba a punto de tomar esa mitad de pastillita, lo miraba como un pasaje codiciado pero sin equipaje, sin saber a qué hospedaje llegar y sin saber si iba a retornar a tiempo como para regresar a lo que dicen realidad. me quedé mirándola mientras daba vueltas en mi cama y con ese ardoroso dolor en la vista que me pedía agua tibia a borbotones. entre mis dedos se escapaba y terminaba en el pozo de mi palma para fijar nuevamente mi agotada conciencia en ella.

aún así, el cansancio me hizo soltarla y perderla entre las sábanas y sin mayor ganas de buscarla. y como el insomnio es dueño de tu sueño simplemente me soltó inconsciente sabe quién a qué hora. para levantarme a hacia las nueve.

espero descansar en algún momento, pero no quiero de nuevo que este antiguo compañero me arrebate aunque fuese porque tú has cambiado la perspectiva del mundo que pensé formar parte.